Quedo distante de los sueños.
Abandona mi frente su marea,
avanzo entre piedras calcinadas
y vuelvo a dar al cuarto que me encierra:
aguardan los zapatos, los lazos de familia,
los dientes de sonreir
y la impuesta esperanza:
mañana cantarán las sirenas.
(Y en mi sangre
otro canto se eleva: Yo no digo
mi canción sino a quien conmigo va...)
Octavio Paz (Libertad bajo palabra 1960)
Recomendación de Jaime Ocnoson