Alicia a través del espejo

-¡Callad! que vais a despertarlo como sigáis haciendo tanto ruido! - dijo Alicia sin poder contenerse.
-Eso habría que verlo; lo que es a ti de nada te serviría hablare despertarlo - contestó Tweedledum - cuando no eres más que un objeto de su sueño. Sabes perfectamente que no tienes ninguna realidad.
-¡Que sí soy real! - insistió Alicia y empezó a llorar. - Por mucho que llores no te vas a hacer ni una pizca más real - observó Tweedledee- y además no hay nada de que llorar.
- Si yo no fuera real - continuó Alicia, medio riéndose a través de sus lágrimas, pues todo le parecía tan ridículo - no podría llorar como lo estoy haciendo.
- ¡Anda! pues, ¡No supondrás que esas lágrimas son de verdad? - interrumpió Tweedledum con el mayor desprecio.
-Sé que no están diciendo más que tonterías - razonó Alicia para sí misma- así que es una bobada que me ponga a llorar - De forma que se secó las lágrimas y continuó hablando con el tono más alegre y despreocupado que le fue posible […]

Lewis Carrol (Alicia a través del espejo 1871)

Recomendación de Lola Elkin - www.lolaelkin.book.fr